Stefi Roitman en el Íntimo de la semana de Gente.com.ar: “Logré un amor sano aprendiendo del pasado”

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La modelo, actriz e influencer habla del amor «atrevido e intenso» que supo construir con Ricky Montaner. Además, su infancia tan autoexigente, la convivencia obligada por la pandemia, por qué este vínculo sano los redimió, los rumores de embarazo y sus debilidades y dudas con respecto a mostrar tanto de su vida privada.

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Esta semana en el Íntimo de Gente.com.ar la modelo, actriz e influencer Stefi Roitman (26) habló sin vueltas de lo que significa para ella el amor, cuál es la primera impresión que tuvo con Ricky Montaner (30) –con quien está de novia desde enero del 2020 y se va a casar en enero de 2022– y cómo es pertenecer a un clan creyente y lleno de rituales como lo son los Montaner.

En su charla con Gente.com.ar , Stefi comentó: “(Con los Montaner) es un sentimiento de tribu, de manada, que te hace sentir muy parte. En mi caso fluyó mucho y no tuve que poner nada de esfuerzo. Parecía que los conocía de hace mucho más tiempo» . Pertenecer a la familia Montaner llevó incluso a todos a tatuarse la palabra «por qué» en inglés: “El tatuaje del «Why» lo empezó Mau, porque es algo que a él, por así decirlo, Dios le reveló. Él sabe o sintió que su propósito en esta vida es ayudar a los demás a encontrar su «why», su por qué venimos a esta vida. Él sintió eso en su corazón, se lo tatuó y tuvo una forma tan hermosa de transmitirnos lo que sentía, que todos –y cada uno por su razón y sentimiento– decidieron en distintos momentos tatuarse el “why”. Es una linda manera de llevar en la piel este mensaje tan lindo. A mí me identifica mucho” .


Stefi además contó a Gente.com.ar de como el pasado la ayudó a construir un “amor sano” en el presente: “He tenido más que nada ese tipo de vínculo de no poder soltarse, de caer una y otra vez en lo mismo y no darse cuenta de que las cosas no daban para más y sólo nos lastimábamos. Esa toxicidad de los idas y vueltas, que hasta que uno no abre los ojos y toma distancia, no se da cuenta de que está inmerso en eso” y cuando conoció a Ricky Montaner todo cambió para ella: “Es el vínculo que me demostró que las experiencias que tuvimos los dos, previamente, fueron necesarias para lograr lo que tenemos hoy. No creo que habría podido llegar a una relación sana, de apertura y confianza si no hubiera superado otras relaciones del pasado. Y no lo digo porque hayan sido feas, sino porque aprendí mucho, porque me lastimaron, porque yo lastimé y siento que todo eso es clave.

También Stefi no dejó de hablar su propósito en la vida comentando: “Va muy conectado a cómo veo la vida y cómo la vivo. Yo siento –y esto puede cambiar, porque es una búsqueda constante– que desde mi lugar de comunicadora, actriz e influencer tengo la herramienta necesaria para transmitir y contagiar felicidad. Y mostrándome cien por ciento como soy, mostrando también mis días malos o diciendo que odio los lunes, pero siempre tratando de impactar en la gente”  y el clan Montaner influyó mucho en eso: “Aprendí a conectarme más a nivel espiritual, a conectarme con Dios y a orar. Tal vez alguien desde afuera puede decir: «Che, Stef, ¿qué onda? ¿Ahora de repente orás porque estás con la familia Montaner?». No, no es «de repente»: es lo que se vive con ellos. Es una transición de ciertos valores que tal vez ya tenía en mi casa, pero que con ellos los reforcé un montón. Por ejemplo, lo espiritual”